martes, 22 de enero de 2013

Pensar que de pronto ya todo será solo un recuerdo me desanima bastante, ay como quisiera poder controlar los segundos de existencia -hacerlos eternos- después lo vuelvo a pensar y la verdad es que si pasara así, quizás mi vida ya no tendría emoción alguna. O peor aún, habría tanta emoción que no sabría como controlarla, ambos son extremos y malos. Siempre llego a los extremos, eso es lo que me acompleja, no sé como parar o tal vez como empezar y eso me ofusca, me dan ganas de estallar (y estallo), si supiera como dejar de hacerlo ¡lo haría! En serio, pero es tan difícil como intentar besarte tranquilamente sin sentir que llegan visitas al cuarto (a propósito, nos hace falta un día sin voces que puedan intervenir), entonces solo intento no ser y así en conjunto no llegar a nada que sea el auge de cualquier cosa. Ahí vuelvo a caer un extremo, por la chucha que estoy complicá'.
Hasta ayer solo pensaba en que quizás a mis días le hacían falta un poco de movimiento, me di cuenta que sentía eso porque yo estaba estorbándome, dejé mis pensamientos darks a un lado y comencé a formar una lista en mi mente de todo lo aún me falta por concretar, quedé corta de papel, así que bueno mientras no se me nuble la vista estamos ready.

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